CLAVE DEL LABERINTO
martes, 11 de octubre de 2011
De este lado, el nuevo lado, volver...
Volver a escribir aca, volver a sentir con vos,
volver a volver a mí...
Y qué decir entonces?
Qué decir ahora?...
De este lado vuelvo a ver tus ojos, y a mirarme en ellos,
de este lado vuelvo a escribir, a creer, a soñar otra vez con vos,
otra vez con vos...
Repite y suspira mi poesía,
como repetí algunas veces esa plegaria,
hoy estoy aca,
nuevo lugar? nueva forma de estar?
de seguir, de creer, de soñar, de vivir?
De este lado y con vos, aún así algo cambió en mí,
debo creerme, me repito para convencerme,
de este lado pero conmigo,
volver a ver, a ser, a estar, a creer, a soñar...
De este lado sin responder preguntas,
o palabras que vencieron,
volvió a nacer la flor con todo su color,
volvió a soplar el viento,
volvió la tormenta, y la calma,
volvieron todos mis miedos, y algunos lamentos,
pero aún estoy en otro lado,
con vos de este lado,
conmigo,
suspiro, y vuelvo a susurrar alguna plegaria, algún deseo imposible ya de acallar...
Volviste con mil palabras, o tan solo unas cuantas,
suficientes para mí, para mi alma,
volviste en un suspiro,
y el mundo volvió a girar,
y el corazón a latir,
volviste, y no lo pude creer,
comienzo a hacerlo,
volviste y volví,
volvimos,
para quedarnos?
para permanecer?
para ser?
para derramar alguna otra rima con tu nombre escondido en el laberinto de mi poesía?
Ahora los dos estamos de este lado,
queriendo creer que va a ser,
queriendo crear, soñar, amar,
volver...
Y si no alcanza?
y si no es suficiente el amor?
...
Bastarán otra vez mis palabras entonces?
Callaré mis temores,
no sé si sé perdonar,
no sé si sé volver,
no sé, pero hoy después de algunos meses vuelvo a escribirme,
algo cambió, algo tiene que seguir siendo diferente,
algunas cosas son para siempre,
extrañé tu calor a mi lado,
tu mirada,
tus silencios y cada ausencia,
me extrañé a mí,
me voy encontrando,
intento no asustarme, pero no siempre es posible,
esto está ocurriendo ya,
esto ya ha ocurrido,
empiezo a verlo y no sé que hacer,
no puedo detenerlo,
no quiero detenerlo,
quiero dejarme ir con vos,
quiero creer en esto, de este lado,
había entonces un lado más,
este lado...
Porque ya nada será lo que era,
porque ya no seré la que fuí,
escribo esta poesía hoy aca,
porque aún busco en las palabras alguna forma de decir lo que siento, lo que pasa, lo que será y lo que es,
escucho soplar al viento otra vez,
pero la flor nació,
y vos estás de nuevo aquí,
junto a mí,
qué será de esto que renace, solo porque siempre siguió allí...
martes, 5 de julio de 2011
Del otro lado
Estas son las rimas del otro lado,
porque ahora ya estoy del otro lado,
para bien, para mal,
fue difícil, pero llegué y acá estoy,
junto a mis palabras, en mi idioma,
lo que nada ni nadie nunca me podrá quitar,
y vos tampoco...
Esperé esa tarde, y seguramente te creí otra vez,
no sé, no recuerdo que ocurrió,
pero hoy viendo mi poesía pude recordar todo aquello,
ahora sé que quedó atrás, y estoy del otro lado,
de este lado,
cómo serán las rimas desde acá aún lo estoy averiguando, lo empiezo a saber,
son mis rimas, las de siempre,
las de antes, las de durante, y ahora es después,
hoy soy después de vos,
y mi poesía aprende a ser después de nosotros,
como lo es mi vida,
se escribe en una hoja o en cualquier lado,
estoy del otro lado,
conmigo, con la que soy sin elección posible,
con la que fuí y no supiste ver,
y soy, soy más, soy mucho más,
volviendo a la locura de la ficción,
para poder escapar de la absurda realidad,
y llego,
como llegué ayer,
como llegaré cada vez que pueda, y entonces se iluminarán las noches, los días, las rimas y los versos,
sabré que escribir, que callar, y como seguir,
porque después de todo,
yo ya estoy del otro lado...
Del otro lado de vos y tus ausencias,
del otro lado de vos y tus mentiras,
del otro lado de vos y tus silencios,
del otro lado de vos y mi dolor...
Llegué, puedo decirlo, puedo escribirlo y puedo gritarlo,
llegué,
no pensé que podría,
pero ya lo he hecho,
sos un hecho del pasado,
hoy recupero mi respiración,
y aunque a veces duele,
comienzan a caer los ángeles del cielo,
porque están allí para mí,
no miraré atrás,
no los dejaré vencerme, como no te dejé vencerme,
llegué de este lado, y no sé que me espera,
pero a veces aún creo que algo me espera en algún lugar en algún momento,
aún creo, porque yo creo, siempre creí, y seguiré creyendo,
creando, escribiendo, llorando y riendo, pero de verdad,
ondo y profundo es a veces el lamento,
pero es de este lado,
desde acá no hay vuelta atrás...
lunes, 4 de julio de 2011
El mejor error
Y lo cometí...
Leyendo, redescubriendo el pasado hecho presente en el instante en que es descubierto por el velo del tiempo, encuentro la respuesta a una vieja pregunta...
Vos, seguramente mi sueño, seguramente mi pena, seguramente mi dulzura, seguramente mi dolor,
vos,
mi recuerdo y mi alegría,
días vividos, noches soñadas, tiempos preciados,
vos, mi mejor acierto, mi más larga espera,
mi más triste pena,
y un poco de amor,
alguna que otra lágrima aún se cuela entre las fotos pruebas de una vida diferente,
una emoción distinta, de una fé hoy ajena,
vos, mi más preciado acierto,
mi mejor error...
Vuelven tus pupilas a mi pensamiento,
tus caricias a mis ensueño,
tus manos a mi rostro,
la alegría a mi mirada,
vuelven a para no volver, para no partir,
para no saber que hacer, ni que decir, ni que escribir, ni que esperar, ni que creer,
vuelver...
Todos esos mágimos momentos que supimos construir y obtener,
todas las afirmaciones y las apuestas hechas añicos,
vuelve con todo su poder, a destrozar alma,
no queda nada,
no queda nada?
Fueron tus ojos,
fueron tus manos,
fueron tus besos,
mis ojos, mis manos, mis besos,
y qué no dí,
si me quedé vacía en este hueco ondo,
qué no intenté,
qué me faltó,
en que fallé,
cuanto dolor,
amor...
Vos, mi mas real momento,
mi más parcial fantasma,
mi más ausente acierto,
vos, mi mejor error...
miércoles, 8 de junio de 2011
Tiene que existir un cielo
Tiene que existir un cielo,
tiene que existir un cielo para que vos estés ahí,
tiene que existir un cielo,
porque dónde más podrías ir,
y tiene que existir un cielo para que yo pueda creer,
y soñar, y domir y descansar, y seguir, y confiar,
tiene que existir un cielo para que me cuides desde ahí...
Existe un cielo en tu mirada,
existe un cielo en tu presencia y ahora en tu ausencia,
existe un espacio diferente,
todo el que te conoce te quiere,
nunca fuiste indiferente,
sos un cielo,
un cielo aparte,
sos mi cielo,
mi ángel,
mi guardián,
quién cuidará de mí ahora?
quién cuidará de él ahora?
tiene que existir un cielo para que puedas cuidar la medianera,
tiene que existir un cielo para vos y tus secretos,
todo lo que viste, lo que oíste,
lo que viviste,
te lo llevaste,
y una parte nuestra se fué con vos,
allí, a ese cielo que existe porque exististe y cambiaste nuestras vidas,
por eso siempre estarás vivo,
mi eterno cazador...
Tiene que existir un cielo para vos.
Te quedaste
Siempre tuve miedo de que te vayas,
que te escapes un día y ya no regreses,
y hoy, ahora que veo hacia atrás,
te llevaste toda una época en tu partida,
casi el último testigo,
aún esperando que todo vuelva a ser como era permanecias,
permaneciste esperando con toda la paciencia,
con toda la dulzura,
con todo el amor,
con toda la ternura...
Pero ese tiempo se fue,
y vos te me escapaste,
como yo me escapé tantas veces,
y pedirte perdón no sirve,
no alcanza,
porque ya me perdonaste,
ahora me tengo que perdonar yo,
por haber partido,
por haberte dejado allí,
donde pertenecías,
a un pasado que con vos se va,
y nadie sabe qué vendrá...
Aún puedo ver tus ojos en mi última partida,
convencida de que existía mañana,
es tan triste saber que ya no voy a verte,
es tan triste ya no poder tocarte, ni mirarte...
Pero así fue, todo fue con vos,
si te lo llevaste,
cansado de esperar que todo fuera como fue alguna vez,
cansado, te fuiste otra madrugada de otoño,
fría, como la mañana de invierno en la que llegaste,
igual de inesperada, viniste a dar alegría donde no había,
a brindar amor donde escaseaba,
a generar emoción donde faltaba,
a jugar donde ya no había gracia,
y nos diste eso, y todo, mucho más,
ojalá te hayamos dado la mitad de lo que nos diste,
y te quedaste,
nunca te escapaste,
siempre volviste,
qué daría yo ahora por volver a pasear con vos alguna tarde, alguna mañana,
alguna vez...
Sé que me entendés más que yo,
sé que me aceptás mas que nadie, y por eso siempre te querré,
mi amigo,
mi eterno amigo blanco,
no roza esto el homenaje,
solo lo hago por mí,
otro acto egoísta de tristeza,
me veías escribir,
y yo te acariciaba con mi mano,
después ocupabas tu lugar en la escalera,
te nombraba, te acercabas, y alguna otra caricia llegaba,
y ese era uno de nuestros rituales,
te extraño tanto,
es tan raro saber que ya no estás,
que ya no estarás,
es muy extraño,
puedo negarlo,
quizás lo esté haciendo a pesar de mi percepción,
yo solo puedo hablar con palabras,
vos tenías tantas otras formas...
No encuentro una forma de despedirme de vos,
no voy a hacerlo, porque conmigo siempre estarás,
con nosotros siempre estarás,
te llevaste una época que no va a volver,
no sé si él y su soledad lo podrán entender,
eterno compañero, y amigo siermpre te querremos...
Siempre tuve miedo de que te escaparas,
pero siempre te quedaste,
y partiste cuando ya casi no lo esperaba,
permaneciste día tras noche,
y de repente te fuiste,
y ahora ya no sé que se siente...
lunes, 6 de junio de 2011
Gracias Hunter
Y ahora estas en mi patio, aún te hablo, sé que me oís,
tu partida me deja triste,
no sé como decirte adiós...
Por vos una vela, por vos lo que sea,
por vos quizás estaba esa flor aún allí, esperándote,
no te voy a olvidar jamás amigo,
mi viejo perro blanco,
el más fiel,
el que siempre está ahí,
vas a seguir estando,
aún puedo acariciarte,
aún puedo olerte,
aunque le tema a la muerte,
aún puedo quererte,
aunque en algunos momentos ya no podré acariciarte más...
Vamos a extrañarte, voy a extrañarte más que nunca, más que simpre,
y te seguiré viendo en todos los ojos de cada perro dulce,
y te seguiré saludando porque sé que allí vos me verás...
Aún no puedo creer que hayas partido, y aún así estás acá,
pasaste a visitarme, a despedirte,
y entre lágrimas aún puedo agradecerte la oportunidad...
Adiós amigo, te quiero, siempre te querré,
tu amor es uno de los sentimientos más mágicos que he sentido,
aún puedo verte ladrar, correr, saltar, agitarte, anunciando tu partida,
no hay palabras para decir que lo que hiciste por él,
aún no lo puedo creer, mi pequeño perro blanco,
siempre estarás conmigo, siempre lo estuviste,
y lamento no haber estado más a tu lado,
lamento haberte dejado allí,
lamento todo esto,
quizás las palabras correctas aún estén por pronunciarse,
gracias, gracias Hunter.
Y ahora que partiste, que ya no te veré más, sé que entre sueños volverás a saludarme,
a mirarme, a quererme,
ojalá hubieramos tenido un miércoles más,
ojalá,
pero la vida es así,
tuvimos ese miércoles para nosotros,
me esperarse antes de partir,
me miraste, mi cuidaste,
y pude decirte que siempre te querré, que allí siempre estaré...
se me acabaron las palabras, como a vos las miradas,
escribo poesía porque no comprendo lo real de lo acontecido,
gracias Hunter.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
